BIBLIOTECA FRAY ANTONIO DE MARCHENA O.F.M.


                                                                         
La educación superior promueve el desarrollo intelectual de un pueblo y las bibliotecas universitarias proporcionan un aporte esencial al desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje, ya que ofrecen a los docentes, estudiantes y personal administrativos los instrumentos adecuados para su desarrollo personal, académico y profesional.

Por todo esto deben ser bibliotecas que se anticipen a la exigencias y demandas de los usuarios a los que va ha servir, que facilite el flujo de información, y con base en la realidad social, sean capaces de implementar modificaciones de acuerdo con los cambios políticos, económicos y sociales del medio en que se encuentran inmersas, y sobre todo ajustarse a la misión de la Universidad.


Las bibliotecas universitarias tienen como misión facilitar a todos los miembros de la comunidad académica acceso, difusión, gestión y basados en nuevas tecnologías de la información, necesarias para desarrollar la docencia, la investigación, estudio y la extensión cultural. La cual no se puede considerar como un simple depósito de libros, sino como un dinámico instrumento de educación que sirva de apoyo a la enseñanza y el aprendizaje. Sobre todo que haga de la biblioteca un Centro Cultural de gran proporción.

La cual deberá estar constituida por todos los fondos bibliográficos, hemerográficos y documentales, con independencia de su soporte material, su tipología documental y su ubicación física, ya sean estos integrantes del patrimonio de la Universidad, adquiridos a cargo del presupuesto, obtenidos por medio de canjes o donaciones e intercambio de personas u otras instituciones.

Las bibliotecas se encuentran insertas en un mundo global en el que uno de los valores más relevantes para la humanidad es el acceso a la información. La sociedad de hoy a la cual sirven las bibliotecas es una civilización de conocimiento y de sabiduría, por lo cual para alcanzar y mantener un óptimo nivel de desarrollo se debe tener acceso a la información que, a su vez, permite elaborar ideas para la toma de decisiones, y poder actuar en un mundo en el que el conocimiento es una riqueza.




Para poder responder a toda esta demanda, las bibliotecas tienen que pensar en un lenguaje común, con información finamente analizada y espacios supremamente amplios en la que el usuario se sienta augusto con el contorno que se le ofrecerá. De lo contrario no será posible sobrevivir si se ofrecen únicamente referencias bibliográficas y en un ambiente en la que no se sienta atraído, pues el usuario exigirá un buen acceso a la información, a los servicios y del espacio para poder realizar sus actividades.

En la actualidad la generación de información en formatos electrónicos, bases de datos en línea, documentos en texto completo y acceso a grandes redes de información, como Internet, hacen que las bibliotecas universitarias deban adaptarse a cambios y estén preparadas para organizar tanto el tipo de formato como los equipos, mobiliarios y espacios para dicho fin.

Como Centro Cultural la biblioteca debe construir un núcleo intelectual, cultural y social que conlleve al cumplimiento de la educación, que es la formación integral del hombre, es por ello que la biblioteca debe tener un espacio cultural para exposiciones de obras de artes de toda índole. También favorecer al acceso de la cultura por una colección diversa, por eso la biblioteca tendrá que darle una cierta difusión a esta.